martes, 26 de septiembre de 2017

¿SON TODOS LOS PARTIDOS DE IZQUIERDA SIEMPRE DE IZQUIERDAS?

El reto que promete colocarlo todo patas arriba, seguramente con pocos efectos palpables, aunque sí algunos muy sutiles, está obligando a muchos a retratarse tal como son, y no como les gustaría ser.
No voy a citar nombres porque no soy político profesional ni tan solo amateur. Que cada cual interprete lo que quiera y como quiera. Pero no dejo de sorprenderme.
Yo entendía en mi limitada lucidez que la divisa de los partidos de izquierda era aquélla de “proletarios del mundo uníos”. No sé cómo se concilia eso con el nacionalismo que sólo puede vivir de la diferencia respecto a las otras naciones (las que nos oprimen, nos mienten, nos roban, en definitiva, los malos).

Sobre la relación entre votar y democracia ya ha sido dicho todo lo que se puede decir. Yo mismo en una entrada anterior lo desgajé con un poco de detalle. En clase siempre pongo el ejemplo de si es democrático que por mayoría decidamos expulsar a los feos de la clase (siempre que decidamos democráticamente quiénes son los feos).
Pero, como digo, de todas las cosas que aún quedaban por sorprenderme en el debate político, es que haya una parte de la izquierda que se una a la consigna simplista y simplona de que votar siempre es bueno y siempre es de izquierdas. Pues no. Señores. No.
Creo que sí sería de izquierdas (y todavía no me he pronunciado sobre qué soy yo, pues cada vez lo sé menos) votar cosas que nos unen desde el punto de vista de los proletarios (primero hay que tener claro quiénes son éstos, que están mucho más a la pobreza del contrato fijo indefinido, y que, en su precariedad laboral no pueden ejercer los más básicos derechos sociales sin poner en riesgo su inmediata subsistencia, sea los jóvenes o los inmigrantes, muchos de ellos trabajando bajo un limbo legal).
Así, podríamos votar si queremos subvencionar más adecuadamente la educación pública, la sanidad pública o cosas por el estilo. Creo que eso nos uniría más bajo un paraguas de solidaridad.
Respecto a votar si Cataluña debe ser un nuevo estado o no, podemos votarlo tantas veces como queramos, pero no creo que haya nadie que dude de que esta opción divide a los catalanes justamente por la mitad. Me da igual si es 49 a 51 o al revés. Creo que esas cifras no justifican la presión con la que se está obligando a tomar partido a todo el mundo, a separar amigos y familias, a imponer el silencio en el espacio público por miedo a no poder seguir viviendo como hasta ahora. No creo que ahondar en una fractura sea de izquierdas.
No, votar no es malo. Pero a veces sí. Es malo cuando no ha habido un previo debate libre de coacciones, y es malo cuando no hay debate porque cada cual se limita a dar un leve barniz de pseudoracionalidad a lo que es pura emoción. O, dicho de otro modo, cuando el pretendido debate es un diálogo de sordos.
En Cataluña siempre ha habido independentistas y no independentistas, que, hasta hace unos 7 años eran clara mayoría, aunque también fuese mayoría un nacionalismo que tenía la virtud de poner el valor de la convivencia por encima de cualquier otra consideración. Ese consenso –bueno o malo, no lo sé- es el que hubo hasta que un señor empezó a utilizar la propaganda de los medios de comunicación de masas (la televisión y radio pública que pagamos todos los catalanes) de la manera menos democrática imaginable para imponer un único tema en la agenda política y arrasar con cualquier atisbo de disidencia. Empezó rompiendo la propia coalición de la que formaba parte, siguió con su propio partido (quizás una huida hacia adelante ante el acoso de la corrupción que había penetrado hasta el tuétano) y por supuesto no le importo dividir y fracturar todo los demás. O estás conmigo o estás contra mí. Muchos partidos tuvieron que sufrir la purga.
Bueno, hasta aquí sólo he dicho obviedades que todo el mundo conoce, pero como indicaba en el título, mi gran sorpresa es que algunos partidos de izquierda (no todos por suerte) sean incapaces de desmontar las falacias de 7 años y subirse al carro del eslogan fácil: votar es democracia.
¿Qué es lo que les mueve? ¿El arrancar 4 votos del independentismo que es el único que sabe dónde está? ¿El “buenismo” de la izquierda? ¿El oportunismo político? ¿Electoralismo puro y duro? ¿Simple candidez? Humildemente creo que se equivocan sea cual sea el motivo de fondo. El tiempo lo dirá. Pero hay algo más allá de la pura estrategia política y es la dignidad política. No se me ocurre qué valor para la conciencia de clase puede tener ahondar en la fractura emocional catalana. A no ser que se juegue a la estrategia de la más rancia revolución estalinista “tanto peor, tanto mejor”. Pero no, eso no puede ser y no quiero creerlo. Y, por cierto, antes de jugar a la demagogia e intentar contentar a todos los descontentos, estaría bien que se acercasen un poco a la realidad catalana, e hicieran un mínimo análisis sociológico sobre en qué balcones cuelgan mayoritariamente las esteladas y en dónde viven los marginados y excluidos del sistema.

El caso es que durante los 10 años que lleva durando la crisis económica más dura y más desigualadora del último siglo, unida a una aparición sin precedentes de casos de corrupción política, sorprendentemente se ha impuesto la agenda política de los dos nacionalismos más corruptos que se han retroalimentado mutuamente. Está claro que su supuesta confrontación les ha ido muy bien a ambos. Los nacionalismos siempre se necesitan unos a otros. Se echa de menos algo de autocrítica por parte de una supuesta oposición que en ambos casos ha ido siempre a remolque del poder. Y ahora encima, quieren ganar la medalla del buenismo por medio de una equidistancia dialogante en la que es la izquierda la que ha perdido la palabra, y el discurso.

7 comentarios:

  1. ¡Hola Paco! El 1-O ha sido algo lamentable. A mi me recuerda el tema de la "post-verdad", el actuar en base a emociones aunque racionalmente no tenga sentido. Los independentistas ahora se han llevado el apoyo emocional de muchos que no lo somos gracias a que Rajoy no sabe de política. ¿Sabías que los antidisturbios sólo fueron a los colegios donde iban a votar los principales responsables políticos de Cataluña? Como si la política solo fuera cosa de ellos y la gente no contara para nada, así es como entiende el PP la política. En fin, ¿qué es peor? ¿ser incompetente o ser irresponsable? Entre esos dos extremos nos movemos. Te recomiendo hacer meditación, cada día.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro mucho de que nos encontremos en este foro en el que la idea directriz es que en democracia, con respeto, se puede decir todo. Es más, lo esencialmente democrático, más que el votar, es el debatir. Es muy triste que en nuestra sociedad la obsesión por votar y la intolerancia vaya haciendo cada vez más grande el silencio entre ciudadanos y vecinos. Y efectivamente, para salvaguardar la salud, son tiempos de meditación.

      Eliminar
  2. Estoy de acuerdo con el texto ya que muchos partidos que se proclaman de izquierda cuando realmente no lo son, como ejemplo el POSE que se ha unido al pp, un partido claramente de derechas y esto lo ha hecho para suspender la autonomía de Cataluña, algo que no beneficia al pueblo pero que según el gobierno será beneficioso para alguien...
    Los partidos políticos lo que quieren es ganar nuestro boto y pocos son los partidos que realmente se interesan por el pueblo y no por su propio beneficio. Este cambio de actitudes dentro de los partidos hace que perdamos fe en la democracia pero no debería ser así, en quien deberíamos perder fe tendría que ser en nuestros políticos. Si el independentismo ha crecido, uno de los motivos principales ha sido las malas decisiones del gobierno central. También hay partidos en Cataluña con unas ideas demasiados nacionalistas para considerarse de izquierdas, y aun así la gente sigue botando. Yo creo que nuestros políticos nos están mintiendo mucho y esto está causando problemas y descontento social.
    Jordi Boira Sansa

    ResponderEliminar
  3. Pese a que hayas unido el tema de "si los partidos de izquierdas realmente son de izquierdas" y el independentismo, prefiero dejar a parte el segundo tema porque ya lo hemos tocado muchísimo y centrarme en el primero.

    La verdad es que yo también había tenido siempre esa concepción de que los partidos de izquierdas son progresistas, que buscan apoyar a los votantes y un largo etcétera que los pone en el lugar de héroes del pueblo, que luchan por los trabjadores. La verdad es que la frase de Marx define bastante bien la idea que tenía. El problema llega cuando eso se desmonta sencillamente viendo que el impacto que tienen sobre la situación de desigualdad social es nula (como la derecha, tampoco hay mucha diferencia), lo que hace tiempo que me ha llevado a pensar que cualquier partido de una democracia representativa es, por necesidad, de derechas. Tal vez algunos se acerquen más al "centro", pero siguen en el ala derecha, constituyendo una élite dominante. Considero que el origen de este problema podemos situarlo en el periodo de la transición -ya que durante la dictadura difícilmente alguien podía autodenominarse de izquierdas-, una transición que realmente nunca ocurrió, dejándonos en un Estado hecho mal desde el principio (aquí me va muy bien la metáfora de la casa de Descartes). Pero tener un "partido socialista" siempre queda muy bien de cara al proletariado, es su pequeña esperanza.

    Entrando ahora un poco en el tema Cataluña, considero que podríamos considerarlo y no de izquierdas. Me explico: está claro que una división del proletariado por culpa de polarizaciones políticas es todo lo contrario a la unión de estos, pero cualquier emancipación de una autoridad burguesa llevada a cabo gracias a la acción de la prole es un indudable triunfo, tanto en sí mismo como en el hecho de demostrar al pueblo su fuerza. Esto estaría perfecto si una gran mayoría de Cataluña quisiese, pero al no ser el caso solo causa lo primero. Una vez creada la fractura social, considero que lo mejor sería el independentismo, ya que significaría alejarse de este Estado que (supuestamente) pasó por el periodo de la transición. Tal vez fuese a peor y saliese algo incluso más chapucero, pero no tendría los cimientos que tiene España. Y para nada niego todos los intereses políticos y burgueses que esconde el independentismo, pero desde el punto de vista de un proletariado unido es, sin duda alguna, un triunfo. Ahora bien, el Govern no podría haberlo hecho peor en los métodos.

    Marc Serveto Castañ

    ResponderEliminar
  4. ¿SON TODOS LOS PARTIDOS DE IZQUIERDAS SIEMPRE DE IZQUIERDAS?
    Como bien dices en la actualidad cuesta diferenciar entre partidos de izquierda, pues se han visto absorbidos por el nacionalismo. Igualmente creo que el lema político al que haces referencia quedó ya muy olvidado para muchos partidos de izquierda. Concuerdo con muchos puntos del texto y me parece un tema necesario de reflexionar en los tiempos que corren, así que ahí va mi opinión:
    Creo que hace ya años de esos movimientos sociales en los que se buscaban alternativas y que la gente trabajaba en hermandad contra la represión estatal. Sin ir más lejos una de las protestas más importantes de este siglo fue el 15-M, un movimiento espontaneo de ciudadanos que se expandió alrededor de toda España y que abarcaba distintas ideologías, pero una en común, defender lo que realmente significa la democracia (cosa que parece haberse olvidado). Y no hay nada más peligroso para la burguesía y para el poder que un pueblo organizado y combativo, es por esto que creo que surgen los nacionalismos. El 15-M fue apagado y dispersado por unas ideas de nacionalismo y de odio hacia un enemigo del país (la fuente de energía de los nacionalismos como bien dices en tu articulo), en este caso el gobierno de España. El gobierno catalán lanzó ataques contra el gobierno español acusándoles de robo, culpándoles, etc. ¿Todo esto para qué? Para dividir a la población y crear esa fractura social que causará problemas entre un pueblo que se estaba uniendo por una misma causa. El resultado es claro, un pueblo alienado que defendería hasta con su vida un trozo de tela y una línea establecida en un mapa. Es por esto que Cataluña necesita a España y España necesita a Cataluña, para seguir generando ese odio mutuo que aliena a la población obligándola a elegir un bando. Por último me gustaría comentar una parte que me parece muy interesante del texto: “en qué balcones cuelgan mayoritariamente las esteladas y en dónde viven los marginados y excluidos del sistema”, solo es necesario pasear por los distintos barrios de Lleida para darte cuenta de quienes son los que apoyan al nacionalismo y a quienes les interesa, mientras que en los barrios obreros y más desfavorecidos no encontraras ni una sola muestra de nacionalismo, en los barrios ricos, burgueses, será un completo bombardeo de imágenes. Una clara muestra de que tipo de ‘Revolución’ se está llevando a cabo en Cataluña.
    En conclusión, creo que los nacionalismos son un juego de trajes y corbatas en el que el único que saldrá perdiendo serán los de siempre, el pueblo. Como solución ante esto solo se me ocurre unirnos más que nunca y que la solidaridad y el apoyo mutuo vuelvan a ser lo que eran.

    ResponderEliminar
  5. Según su definición, la izquierda política busca sobre todo la igualdad y la justicia social, mientras que la derecha lo ve como algo inevitable o natural. Hoy en día los partidos de izquierdas son un amago de lo que deberían ser. Dicen defender sobre todas las cosas los ideales por los que luchan, y cuando les toca aplicarlos al parecer se les olvida. El progresismo se basa en buscar el progreso mediante los avances científicos, tecnológicos y la organización social. Esto llevaría a un estado más libre económicamente y con menos restricciones morales. En España este pensamiento se vio claramente frenado por la llegada de Francisco Franco al poder hará ya casi 80 años. La Segunda república española, llamada a llevar a este movimiento al esplendor en este país, se vio reducida a cenizas.

    Por eso a día de hoy no sorprende que los partidos de izquierdas no estén realmente en la izquierda. Están mal asentados desde hace muchísimos años, y cuando realmente tuvieron la oportunidad de rehacerse y resurgir lo hicieron mal. Está muy bien tener un partido supuestamente socialista y de izquierdas, pero si realmente no lo eres no sirve para absolutamente nada.

    Yo considero que la izquierda en este país es muy difícil de alcanzar, en cualquier república de gobierno representativo es muy difícil de alcanzar, ya que el pueblo no tiene un poder realmente significativo.
    El poder del pueblo en este sistema es el voto, una vez votas, no hay nada más que puedas hacer hasta dentro de 4 años. No puedes hacer nada para remediar o cambiar los acontecimientos. Una vez el presidente entra al poder y comienza a gobernar, se acabó el poder del pueblo, y eso es lo que no hace tan diferentes a la derecha y a la izquierda.
    Mientras sigamos viviendo en este estilo de gobierno, el pueblo no tendrá un poder real. Por lo tanto los partidos de izquierdas actualmente no son de izquierdas, son partidos menos de derechas que los propios partidos derechistas.

    Sebastián Casanova.

    ResponderEliminar
  6. Antes de todo aclarar que en ningún momento especifico mi ideología, aunque lo pueda parecer, por que puede ser todo lo contrario a lo que parezca.
    En mi opinión no, solo lo son cuando les interesa. En la situación actual que existe en Cataluña, la izquierda se ha dividido, aunque no lo parezca. Les une la “ideología” que tienen en común pero aun así se han repartido, por ejemplo, al ser de izquierdas tienen que estar contra el PP y si eso nos pone a favor de algo ilegal y totalmente nacionalista (cosa de la cual deberían estar totalmente en contra), pues… lo hacen, tan solo por estar en contra de partidos de derechas. Otros son los que están a favor de coalición con partidos de derechas por el simple hecho de tener un poco de poder, ganar un poco más de votos o estar en contra de un nacionalismo mayor. Luego están los partidos de izquierda que realmente lo reconocen y lo son, aunque alguna vez se les vaya algo que no es de izquierdas, ¿y cuáles son estos partidos? Partidos pequeños, partidos a los que nadie vota porque no tienen dinero para publicitarse…
    Tienes toda la razón en lo que dices sobre la fractura social, aunque haya políticos que lo desmientan u otros que lo dicen mucho pero no lo sufren…
    Como has dicho, todo se verá en la dignidad política pero aún queda, cada vez menos, ya que la gente sigue cegada.
    JCI

    ResponderEliminar