(Este texto lo escribí hace unos 15 años, cuando la crisis "económica" no había asomado la nariz. Creo que no me debo retractar de nada de lo que escribí. Porque, por supuesto, la crisis actual no es económica. Simplemente estamos asistiendo a una restauración política, a un puñetazo sobre la mesa en que los poderosos dejan claro que no están dispuestos a transigir con el desarrollo de una verdadera democracia).
AVENTURAS Y DESVENTURAS DE LA RAZON
(Breve historia de las crisis de aquí)
Nuestro propósito más inmediato es
aclarar en la medida en que sea posible cuál es nuestro estado actual por lo
que al espíritu se refiere. Cuál es nuestra situación. Esta situación
será definida como crisis, como ruptura crítica con la tradición, y para no
contar historias verosímiles pero falsas hemos de hacer varias operaciones:
1.
Poner entre paréntesis el
concepto de crisis y redefinirlo.
2.
Buscar tan lejos como sea
necesario las raíces de nuestro estado actual.
3.
Poner entre paréntesis las
usuales divisiones en etapas de la historia.
