martes, 19 de mayo de 2015

ECONOMÍA Y MORAL: EL CONSUMO RESPONSABLE


El hecho de vivir en una sociedad de consumo hace que se den muchos valores por supuestos que desde el punto de vista moral deben ser analizados:

1: El valor del “ahorro”. Partimos de la idea de que lo queremos tener todo. Como el que más. Sin embargo todos tenemos unos ingresos limitados. Por lo tanto, nos encanta conseguir cosas al precio más bajo posible. Esto hace que no nos importe qué implicaciones tienen nuestras adquisiciones. Aunque sí solemos ser muy moralistas con las acciones de otros.
Por ejemplo:

a) Voy a una agencia inmobiliaria atraído por el anuncio en el aparador “pisos procedentes de bancos”. Supongo que esos pisos van a ser más baratos que el resto sin importarme que procedan de familias desahuciadas por no haber podido pagar la hipoteca. Es posible que incluso esté en contra de los desahucios. Pero sería tonto si dejase escapar esta oportunidad.
b) Voy a comprar a “los chinos” sin importarme la calidad de los productos ni las condiciones laborales en que sé que han sido elaborados esos productos. No me pregunto “¿por qué son tan baratos?”. Sin embargo estoy en contra de la globalización y de la inmigración indiscriminada.

En estos dos ejemplos, que son bastante realistas, se muestra como a la hora de comprar nos importa bastante poco lo moral de nuestras acciones. El ahorro es un valor absoluto que está por encima de todos. Sin embargo critico a cierto empresario porque ha despedido a sus trabajadores para contratar a otros más baratos aprovechando una reforma laboral. ¿Cómo es posible? ¿No es esto una contradicción?

De la misma manera, estoy convencido de que el planeta ya no admite más explotación energética, que estamos agotando todos los recursos, que no podemos seguir creciendo al mismo ritmo y consumiendo cada vez más y más,… y sin embargo me quejo cuando sube de precio la energía porque yo voy a poder consumir menos.

Por otro lado nos preocupa mucho qué podemos hacer para arreglar el mundo. Y tenemos la superstición de que es el voto mágico cada cuatro años lo que va a permitir que cambie algo. Es curioso que nos ocupe y preocupe tanto esa acción relativamente intrascendente en su repercusión política y nos preocupemos tan poco de la repercusión política de cómo gastamos nuestro dinero. Si gastásemos el dinero con un criterio moral en que el ahorro no fuese el valor primero e indiscutible seguramente habría un gran número de injusticias en el mundo que se arreglarían solas sin necesidad siquiera de votar a nadie en particular, ni de plantearse otro tipo de acciones políticas más o menos revolucionarias.

En contra de esta propuesta nos podemos encontrar dos argumentos:

a) La importancia de mis acciones económicas es insignificante: Ciertamente, pero menos que la de mi voto ni cualquier otra acción que me involucre solo a mí.
b) No tengo información cierta sobre todo lo que compro: Pero la puedo tener. Hoy en día, gracias a las TIC es solo cuestión de interés. Podemos tener información sobre todo lo que de verdad queramos informarnos.

Como conclusión habría que decir que es curioso que a veces nos preocupe tanto una decisión moral determinada (p.e. mentir o no mentir a un amigo) y que le dediquemos tan poca atención a la acción de comprar teniendo sólo en cuenta un criterio económico (la ley del máximo beneficio) a la vez que juzgamos horrible un mundo que solo se rige por esa ley.




11 comentarios:

  1. Todos somos libre de nuestras decisiones. Ahora, imagina, cumplo los 18 años y necesitamos un coche más en la familia ya que me encuentro estudiando en una ciudad a una horas de mi pueblo. Vamos a mirar coches y seguramente compramos el coche más barato para ahorrar y poder pagar la carrera.
    No me fijo ni dónde, ni por quién, ni en qué condiciones se ha hecho el producto. Simplemente busco el coche más barato para cubrir otro tipo de gastos.

    Somos muy hipócritas en este tipo de casos, solo nos fijamos en el precio y producto que se encuentra más acorde a nuestras necesidades. Pienso que este tipo de problemas deberían ser meditados por la gente que se encuentra en lo alto del poder dándole más valor a la supervivencia y menos a lo material .


    Claudia Azanuy 1ºBHCS

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  2. Claro, siempre que vamos al chino lo hacemos porque es muy barato pero como has dicho no pensamos en las condiciones en las que se ha elaborado el producto, seguramente los elaboran niños que cobran una miseria, nosotros compramos al chino y alimentamos este mercado pero hoy en día, desgraciadamente, el dinero es lo más importante en esta sociedad si ganas ventas sin importar como las conseguiste eres el que controla el mercado.A la gente le da igual esto, mientras este barato les da igual todo.

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  3. Sin ninguna duda, este artículo refleja a miles de ciudadanos de nuestro mundo y entre los cuales me incluyo. Seguramente más de una vez nos planteamos esas decisiones mal tomadas o incluso nos sentimos culpables por algunos actos que están en contra de nuestros principios y de los que nos acabamos arrepintiendo. Pero, muchas veces caemos en la tentación de creer que nuestra repercusión mundial es más insignificante de lo que verdaderamente es, es decir; muchas veces podemos pensar, si yo lo hago bien pero el otro medio millón de personas que lo hace mal no cambia su forma de actuar, yo estoy perjudicándome en cierto modo a mi mismo y mi repercusión no es para nada fructífera contrastando el porcentaje de malas acciones frente a las mías que en cierta forma estarán siendo correctas. Este pensamiento lo tienen millones de personas al enfrentarse a las distintas situaciones en las que deban plantearse si su forma de actuar es la correcta, y ese es el principal problema.
    Si todos siguiéramos un camino con mas responsabilidad y pensando en las repercusiones que conllevan nuestras acciones no llegaríamos donde hemos llegado y no nos tendríamos que estar planteando esto ahora mismo. Para ello no sirve simplemente una población con unos buenos y respetuosos ciudadanos, sino que se debe estar amparado también por un gobierno que ayude y fomente a vivir en esas "utópicas" condiciones, y también, tiene gran importancia la sociedad de mercado y consumo que este generalizada en dicho momento, ya que al fin y al cabo es el principal factor que acaba desencadenando este problema.

    Iván Sampietro

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  4. Hoy en día vivimos en una sociedad de consumo en la que necesidades de las personas resultan ilimitadas en relación con los escasos recursos disponibles. Por ello se debe priorizar cuales son aquellas que debemos satisfacer primero.
    Nos encontramos inmersos en una sociedad tal que el consumo es imprescindible para así sentirnos mejor que los demás. Sin embargo, no tenemos en cuenta las repercusiones que puede llegar a tener por ejemplo, comprar en un bazar chino o incluso la adquisición de un teléfono móviles (coltán).
    A la hora de comprar bienes no nos fijamos en la procedencia de estos ni en la forma en la que se han fabricado; sino que lo que queremos es ahorrar y que los precios sean pues lo más bajos posible. En la mayoría de los casos se suele dar explotación de los trabajadores (infantil, femenina), bajos salarios y malas condiciones laborales e ilegalidades a la hora de obtener materias primas. Un ejemplo muy claro y actual sería la empresa multinacional Primark. Sus productos son la consecuencia de una explotación desmesurada en los países subdesarrollados. Estos empresarios consiguen así realizar muchas prendas de ropa a un bajo precio de fabricación y obtener grandes beneficios. Además esta deslocalización supone el cierre de algunas empresas pequeñas nacionales que no pueden competir con esta multinacional ya que no pueden permitirse bajar los precios de sus productos. Nosotros, sin darnos cuenta, favorecemos esta situación y como realmente no somos conscientes de las malas situaciones que se viven en los países donde fabrican estas prendas, seguimos comprando todavía más en estas tiendas. Nadie quiere admitir que esto es así, pero sí lo es puesto que lo único que queremos es consumir más gastando lo menos posible y esto con Primark se consigue.
    Lo contrario a esto sería comprar en comercio justo donde los productos provienen también de países del Tercer Mundo pero a cambio de unas buenas condiciones laborales y salariales para los trabajadores. Esto implica unos precios más elevados, pero supone un comportamiento más digno (moralidad) y ayuda a mejorar las desigualdades económicas.
    En conclusión, nos quejamos de lo mal que viven las personas de los países subdesarrollados pero realmente con nuestro comportamiento tampoco ayudamos a mejorar esta situación. Cada uno pensamos que no podemos hacer nada para cambiar esto, pero si todos nos lo planteáramos y por ejemplo, en lugar de comprar 4 prendas a bajo precio compráramos solamente 1 a un coste mayor, estaríamos ayudando a muchas más personas de las que creemos.

    LUCÍA LASALA 1ºBHCS

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  5. Aunque lo que dices es cierto para el tema del consumo responsable, también se puede aplicar a muchos otros aspectos de nuestra vida. Podemos estar de acuerdo con unos determinados ideales porque se han puesto de moda, porque salen en la letra de una canción o simplemente porque son ciertos, pero en la práctica no siempre seguimos nuestros "principios". Otro ejemplo: me quejo de la discriminación de género, pero no pienso comprarle un Nenuco a mi hijo porque eso "es para niñas". O me quejo de que hay gente pobre en el mundo pero no contribuyo con ninguna ONG y apago la tele cuando salen los anuncios de Unicef. Por supuesto, cada persona es un mundo y, de la misma forma que estas situaciones no serán aplicables a ciertos individuos, habrá otras con las que se sientan identificados. El ser humano es egoísta por naturaleza, y muchas veces solamente nos damos cuenta de la hipocresía de los demás cuando nos afecta directamente.
    Siguiendo con el tema del artículo, seguro que todos hemos oído hablar del comercio justo. A todo el mundo le han dicho que se fije en los productos que tengan la famosa etiqueta. Pero la realidad es que la mayoría de las veces la única etiqueta que importa es la del precio.
    Tristemente, es así, y aunque esto sea algo que se encuentra en el interior de todos nosotros, tampoco es correcto decir que no podemos hacer nada, pues todos tenemos algún aspecto que mejorar en cuanto a nuestra forma de consumir, de pensar o de ser; y si de verdad nos importa tanto este tema, deberíamos empezar por nosotros mismos.

    TOMEU ORÚS

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  6. Está el dicho de 'lo barato sale caro', y va muy bien con este texto.

    Cuando vamos a comprar a una tienda, siempre vamos a lo barato y le ponemos mala cara a lo caro, las tiendas de ropa como Bershka, Stradivarius..., son muy baratas y siempre puedes encontrártelas llenas, en cambio, una tienda cara, como Chanel, Pedro del Hierro..., casi siempre están vacías. Al comprar en las tiendas baratas no nos paramos a pensar quién hace esa ropa y cómo se hace esa ropa. Seguramente si nos fuéramos a la fábrica, encontraríamos a un montón de gente,y quiero resaltar montón porque de verdad es un montón, trabajando a mano sin ningún tipo de ayuda maquinaria, y gente con pintas horribles del mal sueldo que les dan. Pero aunque supiéramos todo lo que hay detrás de cada una de las prendas/productos, seguiríamos comprando lo barato, ya que el mundo se domina con dinero, y el dinero sale con esfuerzo. Cuando eres un niño no te paras a pensar lo que les habrá costado conseguir ese dinero a tus padres, pero cuando vas creciendo te das cuenta tu solo. A lo que iba, si nosotros compramos cosas caras nos acabamos quedando sin dinero,y sin dinero al ser humano le cuesta vivir.
    Yo soy una persona que compra barato, al igual que casi todo el mundo, si encontramos un producto que cuesta 30$y otro que cuesta 10$, no vamos a comprar el de 30$ pudiendo ahorrarnos 20$, que pueden servir para comprar otra cosa.
    Opino que las personas somos hipócritas, no pensamos en lo que puede haber detrás, pero sin embargo, si algún día entramos en crisis, sin trabajo..., y nos toca ponernos en ese lugar, va a ser el día en que cambiemos nuestra forma de pensar, porque lo que estamos experimentando es la realidad, la realidad de muchísimas personas en este mundo que se merecen una vida con mejores condiciones.

    EVA SEVILLANO 4ºB

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  7. La sociedad de hoy en día se rige en este tipo de acciones.

    Cada persona busca su beneficio y a la mayoría no le importa de donde, de quien o de como se ha fabricado algún producto o bien. Si es barato y puede cumplir con tus expectativas da lo mismo.

    En general la gente compra lo barato por ello pero no se piensa en quien hay detrás de estos productos como se ha mencionado ya en el texto. Gente explotada en países lejanos, con mal sueldo y condiciones de vida nefastas.

    Pero... ¿si compras caro solucionas algo? Para una familia humilde no es lo mismo gastarse 10€ en una camiseta de marca barata que 50€ en una sudadera nike o adidas, que al fin y al cabo provienen todo de gente con malas condiciones y explotadas. Para mí no pensamos en esa gente, somos egoístas, pero me parece necesario.

    Nacho Lahuerta 4ºA

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  8. Un ciudadano de a pie no se plantea, normalmente, como o en qué condiciones ha sido creado un producto. Las multinacionales se aprovechan de esto, compitiendo entre ellas por ser la mejor del mercado, ofreciendo productos por precios realmente baratos. No van a vender algo a un precio inalcanzable para algunos, ya que no generarían ventas. Tampoco van a vender barato, porque perderían dinero. El precio de producción y el dinero que cuestan las cosas no acostumbran a estar igualados.
    No hay que buscar la solución en los "compradores hipócritas", sino en la codicia de los vendedores.

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  9. Muchas de las personas al comprarse una zapatillas, vehículos, mascotas o cualquier producto del mercado estará haciendo beneficio a cualquier persona como es lógico, pero hay una gran diferencia entre comprar una mascota en un criadero con licencia y cuidados para los cachorros que en un criadero ilegal y sin importarle la salud de los cachorros por no decir su comportamiento que podría ser agresivo, con todo esto quiero decir que hay que tener cuidado con lo que compras podría ser de procedencia ilegal o en malas condiciones.

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  10. A ver en principio tienes toda la razón en que no nos paramos a pensar, y has puesto ejemplos tan claros como cotidianos e injustos, ahora si, antes de eso me pararía a pensar en otras cuestiones, yo no tengo ningún problema en prescindir del mercado chino por ejemplo e ir a comprar productos con un precio más elevado y que lo hayan echo trabajadores con sus derechos laborales en regla, pero antes de eso me defiendo diciendo que como tu has dicho todos tenemos una economía limitada(unos más que otros) y que si por ejemplo mi madre es trabajadora en limpieza y cobra 6,50 no voy a tener ese pensamiento para cambiar el mundo mientras lo que cobra mi madre en un año lo cobra Cristiano Ronaldo, un político, o Belen Esteban en 10 minutos, en una sociedad donde le damos un valor demasiado alto poderío económico estas cosas no estamos obligados a hacerlas pero si que son muy tentadoras como eficaces.

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  11. La sociedad de hoy en día se dirige a este tipo de acciones.
    Todas las personas buscan esa esa clase de beneficios, les da igual donde , quien o como se hayan producido esos beneficios sólo les importa lo barato que sea .
    En general la gente compra lo barato . Por ejemplo, cuando vamos a comprar , siempre vamos a las tiendas baratas y las caras ni nos la miramos o le ponemos mala cara
    En las tiendas como pull&bear,straduvarius.... siempre las verás llenas , en cambio en las caras hollister,guess... las verás vacías o con poca gente ... total ¿para que ? Para que todo venga del mismo sitio y no saber quién o como ha hecho esa ropa , seguro que gente con malos sueldos y explotados.
    En resumen , opino que las personas somos hipócritas no pensamos en lo que puede haber detrás, pero sin embargo, si algún día entramos en crisis, sin trabajo..., y nos toca ponernos en ese lugar, va a ser el día en que cambiemos nuestra forma de pensar.

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