domingo, 23 de septiembre de 2012

J. PATOčKA O DE LAS GUERRAS DEL SIGLO XX


El filósofo checo J. Patočka (1907-77) comienza su reflexión filosófica por la pregunta acerca del mundo natural. Para él, determinar la naturaleza del mundo que nos rodea es urgente en tanto que la visión que nos ofrece la ciencia y el mundo mismo, tal y como es vivido en primera persona, son absolutamente distintos y heterogéneos. El mundo correlato de la actividad científica no ofrece respuestas a nuestras expectativas e intereses teóricos y prácticos (de nuestros desvelos), ya que la ciencia es una actividad totalmente alejada del mundo de la vida, realizada por hombres que deben renunciar a su yo personal en tanto que científicos y deben renunciar a cualquier tipo de visión de la totalidad en tanto que especialistas. Por otro lado, el mundo, tal y como es vivido en primera persona, busca respuestas y certezas, y no las encuentra porque, de las cuestiones que más nos importan desde el punto de vista de nuestra libertad, no se puede hablar científicamente: por esto se habla de crisis de valores, se identifica la política con la simple gestión del ente y la filosofía no tiene más interés que un juego de adolescentes, ya que toda teoría no científica pierde el valor de theoria. Desde este punto de vista, la cuestión del mundo natural es un problema puramente existencial. Estariamos, de manera muy parecida a como lo formula H. Arendt, en la alienación del mundo.

TOTALITARISMO Y DEMOCRACIA


H. Arendt (Alemania 1906-EE.UU. 1975) pertenece a ese grupo de alemanes de origen judío que tuvieron que huir de su país como consecuencia del régimen totalitario nacionalsocialista anterior a la segunda guerra mundial.

Como tantos otros exiliados, en realidad refugiados políticos, Arendt emigró a Estados Unidos que, como país símbolo de la libertad de iniciativa, de alguna manera representaba el extremo contrario del totalitarismo vivido en la Alemania prebélica. Todo esto es claramente manifiesto en su obra que comienza con un estudio sobre el fenómeno del totalitarismo (Los Orígenes del Totalitarismo, 1951). Ya en esta obra ve el totalitarismo como un acontecimiento absolutamente específico del s. XX, claramente diferenciable de cualquier tiranía o del autoritarismo de otras épocas y que está relacionado con la confusión entre lo público y lo social que ya se da de manera inevitable en las sociedades capitalistas avanzadas aunque lleven el rótulo de “democracia”. El totalitarismo es así una tentación siempre presente en la democracia.