domingo, 22 de octubre de 2017

LA LIBERTAD POLÍTICA Y SU PRECIO


Hablar de libertad e intentarlo hacer con un mínimo de rigor supone entrar en un terreno muy resbaladizo y lleno de trampas. Todos podemos ser presa de ellas. Por ello ha sido un tema de reflexión constante en la filosofía política. Esto quiere decir que hay muchos, antes que nosotros, que hicieron grandes esfuerzos intelectuales para despejar este terreno. En nuestra mano está escucharlos para impedir la banalización actual de esta idea, víctima del discurso político profesional y sus urgencias.
La libertad política, a diferencia de la moral, no consiste en tomar decisiones en una situación dada, sino más bien en dotar de una cierta “elasticidad” a la realidad humana, de manera que aumenten al máximo las posibilidades para que cada cual pueda hacer todo lo que quiera –en la medida de lo posible- sin tener que pagar un precio por ello.