La Ética ilustrada, representada por Kant, abandera el valor de la libertad. Kant distingue entre éticas autónomas basadas en la libertad y éticas heterónomas, basadas en algún otro valor que supuestamente debería dirigir todas nuestras acciones.
Para Kant, la cuestión de la autonomía
moral es la cuestión de la mayoría de edad de la humanidad. El hombre que se ha
hecho mayor de edad debe decidir por sí mismo, autodeterminarse y no dejarse
determinar por ninguna autoridad (el cura, el médico, el político).
Evidentemente, esta manera de pensar
implica automáticamente una plena igualdad de todos. Si cada uno se debe
autoderminar o, al menos debe ser tratado como si lo hiciera, esto quiere decir
que nadie puede “mandar” en nadie. Todos somos adultos responsables iguales
entre sí.
De aquí a la idea de democracia[1]
sólo hay un paso. Este paso consiste en la aceptación plena de la palabra, a la
que hubo mucha resistencia hasta bien entrado el siglo XX, ya que por democracia
se entendía “el gobierno de la plebe o de los pobres o de los ignorantes” y
esto no era visto con buenos ojos por las clases dirigentes hasta hace cuatro
días. Es más, tenemos serias dudas de que aún hoy día sea visto con buenos
ojos, aunque sea lo “políticamente correcto” y nadie se atreva a emitir en
público una opinión contraria.
Ahora
bien para entender correctamente la idea de democracia, lo primero que tenemos
hacer es desterrar de nuestra mente la simplicidad de entenderla como un
sistema político en el que se vota poco o mucho.
La democracia es ante todo un “sistema de garantías” que hacen
efectiva la autodeterminación individual en el grado más elevado posible.
Aceptaremos que, en sentido amplio, una democracia debe suponer las siguientes
reglas de juego:
1. Todo el
mundo tiene derecho a expresar su opinión y a ser escuchado.
2. Las
decisiones políticas deben tomarse de manera colectiva y, en ningún caso, se
pueden tomar contra la voluntad de la sociedad.
3. Las leyes
son para todo el mundo y todos somos iguales ante las leyes.
4. La regla de
la mayoría no puede ser la opresión de la minoría. Tiene que respetarse el
derecho a ser o sentir de manera diferente (di-sentir).
5. El valor
asociado es la tolerancia y la pluralidad política.
Con
esta breve caracterización ya constatamos que, en sentido estricto, hay muy
pocas democracias en el mundo. Yo nunca soy escuchado sobre las cuestiones
importantes que debaten los políticos, sobre las cuales, muchas veces, ni
siquiera soy informado de manera veraz y suficiente. Para la mayoría de
decisiones no me tienen en cuenta, y, de hecho, no todos somos iguales ante la
ley.
Cuando
se confunde una democracia con un sistema en el que las mayorías (usualmente
baja la influencia de un gran aparato publicitario) pueden aniquilar a las
minorías (sea físicamente, sea culturalmente) se está confundiendo la
democracia con el totalitarismo.
Precisamente
como salvaguarda para esta posibilidad siempre implícita en las democracias
contemporáneas y tras la aparición de los terribles totalitarismos de los años
30 del s. XX en Europa, se decidió llevar a cabo una legislación universal que
hiciera imposible el abuso de las minorías o de los individuos por parte del
Estado. Esta es la idea de la Declaración Universal de los Derechos Humanos realizada
en 1948.
Así,
en resumen, podemos decir que esta
declaración es la salvaguarda de la democracia entendida como sistema de
garantías. El hecho de que sea incumplida sistemáticamente por todos los
Estados del mundo nos aproxima a la verdadera realidad de la democracia actual.
Creo
que este es un marco teórico apropiado para una breve reflexión sobre el “dret
a decidir” y el uso de este eslogan por parte de algunos.
Desde
el punto de vista democrático, el derecho a decidir es algo inalienable, que ni
una constitución ni nadie puede negar o permitir. Los derechos universales y
fundamentales, la libertad misma, está por encima de cualquier constitución, ya
que toda constitución sólo puede ser una expresión de esa libertad ciudadana.
Parece que no habría nada más que decir. Sin embargo,…
Bajando
a la arena política, parece muy curioso que aquellos que invocan el “derecho a
decidir” en una cuestión que no crea consenso, sino más bien división de la
ciudadanía catalana, no mencionan ese derecho en relación con las agresiones
más brutales de que hay constancia contra la clase trabajadora y los derechos
sociales. Da la impresión que un referendum sobre esta cuestión (¿está usted a
favor de los recortes en educación y sanidad?) sí que gozaría del consenso en
la población.
Cuando
no hay un consenso tan claro las cosas no son tan simples. Lo primero que
sorprende cuando uno oye las declaraciones de los partidarios del “dret a
decidir” es que no todos se ponen de acuerdo sobre el significado. Los menos
son prudentes y dicen que habría que escuchar a las urnas, pero los más se
apresuran a considerarlo solamente un paso previo de la declaración de
independencia y por ello, antes de consultar al pueblo, ya están creando
“estructuras de Estado” que serían un dispendio injustificable si no se diera
por descontado el resultado de la votación.
Llegados
a este extremo y desde la pura formalidad de la democracia hay varias preguntas
que nadie responde: 1) Si para cambiar los estatutos de una comunidad de
vecinos se necesitan 2/3 de los votos, para cambiar el estatuto político de una
región europea ¿qué mayoría es necesaria? ¿bastaría con un 50,01%? ¿sería
reversible la decisión si la mayoría cambiase? Y 2) Si por algún improbable
azar se celebrase la consulta y perdiese el independentismo ¿qué pasaría? ¿se
zanjaría el asunto o habría que volver a votar anualmente hasta que cambiase la
mayoría?
Obviamente,
no veremos la respuesta a estas cuestiones, aunque ya está dada. Sin embargo,
el introducir en el debate político y social la cuestión identitaria (puesto
que en el fondo se trata del sentimiento de identidad de cada cual) no sólo ha
permitido continuar impunemente con los recortes de derechos, de democracia y
de ciudadanía, sino que se hace sin pagar un precio político e incluso expulsando
ese posible debate de la esfera pública y de los medios de comunicación más o
menos dóciles.
Es
más interesante observar como al introducir este elemento en la lucha
partidista salen ganando tanto la derecha española como la catalana, ya que ante
el planteamiento identitario da la impresión de que sólo cabe definirse “contra
algo”. De golpe, por arte de birlibirloque los malos de la película ya no son
los especuladores y la oligarquía económica, sino el “nacionalismo espanyol” o el “nacionalismo catalán”.
Que
una de las tácticas de los poderosos (que no son demócratas) sea la de utilizar
los medios de control del pensamiento para dividir a los oprimidos y poderlos
exprimir un poquito más no es nada nuevo.
Sin
embargo, la verdad se pone de manifiesto de manera inmediata en cuanto que la
burguesía utiliza el único argumento para ella realmente convincente: el
económico. Cataluña debería ser independiente porque “Madrid nos roba”. Para
desentrañar la veracidad de este argumento sería importante hacer una lista de
todos los que nos roban: los de aquí y los de fuera. Y saber por qué, a
diferencia de otros lugares, aquí no van a la cárcel, ni se habla de ellos[2].
O por qué el salario del President es
el doble que el del Presidente[3].
O si realmente necesitamos la “oficina del expresident”. Por cierto, si el
argumento económico fuera el esencial, tampoco habría motivo para que Lleida o
Girona tuviesen que mantener la miseria y el paro del cinturón rojo de
Barcelona.
Aclarados
los conceptos previos y sin negar la oportunidad de un debate identitario sólo
cabe delimitar la pregunta del referendum ¿de quién se siente usted más
cercano: de un trabajador español o de la burguesía catalana? Esta es la
pregunta que honestamente cada uno de nosotros debe responder. A lo mejor
descubrimos que nuestra ideología política no es la que pregonamos
públicamente.
En mi opinión estoy totalmente de acuerdo en que la palabra democracia aún no esta vista con buenos ojos por los poderes dirigentes de nuestro país, es más considero que los "políticos" o los que tienen el poder supremo, toman la palabra democracia y lo que realmente significa esta palabra a su juicio y acaban haciendo los que ellos quieren en busca de su beneficio. Como muy bien dices, los políticos a menudo, y por no decir siempre, ni nos tienen en cuenta a la hora de decidir y eso va en contra de la segunda ley de la democracia, y es que son muy pocos los países que siguen las normas de una democracia verídica y reglamentariamente, con el fin de acabar teniendo todo el poder unos pocos( totalitarismo ).
ResponderEliminarTras a ver creado la legislación de la Declaración de los derechos humanos en 1948, para que ningún gobierno de un estado se saltase las leyes de la democracia hoy en día podemos ver como muchos de estos estados(gobiernos) no cumplen esta legislación donde una de las ideas principales es la libertad, más bien, el derecho a decidir o votar sin que nadie ni una constitución te lo pueda denegar o permitir, por lo que estoy en contra y a favor sobre " el dret a decidir", ya que si que es cierto que la población catalana es totalmente libre de votar para que Cataluña se independice de España o no, de una forma pacifica y sin señales de que se esta haciendo lo que el pueblo no quiere, porque hasta la fecha tras muchas encuestas realizadas a los ciudadanos catalanes es la minoría (por poca diferencia) la que Cataluña sea la que se independice y la mayoría(repito por poca diferencia) es la que dice que NO quiere independizarse. Y ahí es donde los gobiernos influyen dando una idea equivocada o tapada de lo que realmente quieren que el pueblo decida por ellos, para así constatar un soporte de toda la sociedad y que se haga lo que los de arriba quieren, ganándose a las minorías o mayorías haciéndoles cambiar de opinión y poniéndose a su favor toda la población, dándoles una idea equivocada de los benéficos que eso supondrá y de su bienestar de vida.
En resumen este texto ha cambiado mucho mi manera de pensar sobre nuestra sociedad, sobre nuestra libertad, sobre nuestra manera de pensar en lo que de verdad queremos... y sobre todo de que vivimos en una democracia que no es democracia sino que es la democracia de unos pocos.
En este texto estoy de acuerdo con los argumentos que se exponen ya que también como se dice la democracia de hoy en día ''es para dos'' y yo también lo creo así.
ResponderEliminarY de todas las supuestas reglas de la democracia en mi opinión no se cumplen así como se dice, como por ejemplo lo que dicen: Las leyes son para todo el mundo y todos somos iguales ante las leyes. Ni por supuesto todos somos iguales ante las leyes impuestas ni por la justicia; cuando a un ciudadano normal no se le juzga igual que por ejemplo a un político corrupto o persona con grandes patrimonios. Bueno lo voy a decir mejor: El derecho es igual pero el proceso no.
Estoy de acuerdo con tu opinión. Pienso que realmente la idea de "democracia" que tienen muchos países no es la correcta, las reglas del principio del texto deberían establecerse como es debido y todo el mundo debería saberlo. Nuestros derechos están ahí, pero parece que los políticos no se han acabado de dar cuenta, y como bien dices, el hecho de que esta declaración sea incumplida sistemáticamente por todos los Estados del mundo nos aproxima a la verdadera realidad de la democracia actual.¿Cuál es la libertad que realmente tenemos?
ResponderEliminarEl tema de la independencia de Cataluña lleva mucho tiempo en el aire, tanto que está empezando a cansar. Puede que sea eso lo que buscan, que nos llegue a dar igual si se independizan o no y que dejemos de lado ese tema. Utilizan algunos argumentos que realmente nadie puede demostrar, y aunque lo hicieran, pondrían más excusas que solo generaría mas política. Si la final perdiera el independentismo tras una serie de votos, ellos no se rendirían y ,seguramente, seguirían reclamando ese tema hasta dar con algo. Simplemente nos fiamos de lo que dicen en las noticias y nos basamos en ello.
El texto es muy completo y deja claro como está relacionado aquellos derechos que de verdad deberían estar presentes y la importancia que se da a las opiniones de los demás.
Concuerdo totalmente con los argumentos expuestos en este texto, ya que la mayoría de ellos, por no decir todos, son verídicos. Por ejemplo, todo el mundo tiene una idea sobre que es la democracia, pero ¿realmente estamos en una? Todos entendemos por democracia la libertad de expresión, poder decidir, votar, manifestarnos en base a nuestras opiniones, etc... Y los políticos prometen, aseguran y garantizan esos derechos que nos corresponden, pero lo que no sabemos ni vemos, es que siempre lo hacen en torno a sus beneficios y su rentabilidad, y de la manera en que les interese, por lo que es lógico la existencia de esta duda, y por lo tanto, de esa pregunta que nos podemos realizar.
ResponderEliminarEn 1948 se lleva a cabo una legislación universal (la Declaración Universal de los Derechos Humanos), estoy a favor de su invención ya que, entre otros ejemplos, muchas veces se ha confundido la democracia con el totalitarismo (que concentra el poder estatal en un grupo y niega la actuación de otros), porque, apoyando las declaraciones del texto, creen que la democracia es un sistema en el cual las mayorías pueden aniquilar a las minorías, y eso no es cierto, razón por la cual se crea ese documento declarativo, y en mi opinión, pienso que en muchos casos se siguen saltando esos estatutos, y eso nos acerca a la verdadera realidad de la democracia actual.
Sobre el tema de la independencia de Cataluña, a mi parecer se está formando un bucle, porque en el próximo referéndum de Cataluña del día 1 de Octubre, si sale como ganador el porcentaje de votos en contra de la independencia, obviamente no se van a dar por vencidos, y seguirán realizando referéndums, hasta que consigan lo que quieren. Por otra parte, me parece ilógico e incoherente que solamente puedan votar los residentes de la comunidad de Cataluña, apartando a todo el resto del país como si no estuviéramos implicados en el plebiscito.
El texto deja claro los ámbitos y los temas tratados, y nos aclara mejor muchos conceptos que probablemente teníamos pero que no estaban del todo perfeccionados y perfilados.
David JAVIERRE CAZADOR
El artículo expresa claramente qué es la democracia, aunque desde un punto de vista diferente. Me explico. Da por sentado una serie de ideas, de prejuicios que explican este tipo de gobierno (el voto, la participación del ciudadano mínima, etc.). A partir de ahí, busca explicar la democracia no sólo como un sistema de gobierno basado en una serie de características, sino como un sistema de expresión, de participación, que pueda fundamentar, en este caso, la autodeterminación (defendido por Kant).
ResponderEliminarEste texto me ha dejado claro que la democracia es casi igual o parecida a la forma de gobierno en Atenas (Gobierno Representativo). Donde la gente votaba pero teniendo más restricciones, más que ahora (las mujeres no podían votar, se votaba a partir de los 20 años, etc.). Nos ha dejado clara la diferencia entre el totalitarismo, la democracia y la autodeterminación.
Por último, me gustaría comentar la última pregunta que sale en el texto, ¿de quién se siente usted más cercano: de un trabajador español o de la burguesía catalana?. Respecto a esta pregunta, yo pienso que un trabajador español tendría que tener los mismos derechos que la burguesía catalana. Hoy en día, la burguesía catalana está llegando a unos límites poco honestos. La transparencia en las informaciones que nos llegan están descubriendo los trapos sucios de esta clase social. Veo, que por parte de la sociedad catalana se está siendo poco democrático, en tanto en cuanto la decisión de referéndum se adopta en contra de la voluntad de parte de la sociedad y en contra de la legalidad vigente.
Paula Campillo Godia
La "democracia" hace referencia al gobierno del pueblo. Consideramos que la democracia proporciona la libertad de opinión y el derecho a elegir del pueblo. ¿Quién nos dio este privilegio? ¿el Pueblo? ¿un Rey? ¿Un dictador? ¿la Burguesía?. A partir de ahí, ¿en qué países triunfaron las revoluciones populares? ¿en cuáles triunfaron los burgueses? ¿en cuáles se erigieron dictadores? Ahora, se puede comprobar que las consideradas mejores democracias vienen mayoritariamente de países con donde los burgueses predominaron holgadamente.
ResponderEliminarSin embargo, contradictoriamente, como bien dices, esas élites también temían a la democracia; al gobierno del pueblo. ¿Cómo puede ser esto posible? En mi opinión: es más fácil imponer tu idea particular si hay una mayoría de la población que te respalde, aunque luego no les beneficie.
¿Cómo puede ser posible que tanto gobiernos de derecha como de izquierda gobiernen con una mediocridad increíblemente parecida y no obstante estén tan polarizados entre sí?
Para seguir obteniendo poder, crean partidos políticos defendiendo posturas opuestas y los van adaptando a las nuevas generaciones. Nos permiten actuar libremente y tener derechos y hacernos pensar que la política es una cosa sin interés y que ha estado siempre y de ahí una predisposición a votar a quién mejor nos caiga porque hable muy bien y nos prometa muchas cosas.
¿Entonces para que sirve votar? ¿Para ver quién se impone sobre los demás? ¿Por qué hacen referendums de cosas que dividen a la población? ¿Para ver quién puede más que la otra parte? ¿Acaso lo hacen por el bien del pueblo o por el suyo propio? ¿Y si no para qué quieren enfrentar a la población? ¿Por qué tanto “nacionalismo”? Ya que tanto les gusta votar, que voten asuntos que de verdad interesen al pueblo y no unos que produzcan “buenos y malos”
Satur Barbé Pozas
El hombre se hace mayor de edad cuando cumple los dieciocho años y entonces puede votar, pero a parte de esos dieciocho años debería tener un espíritu crítico, que no se conforme, no se deje manipular, filtrar la información que nos llega, ya que a veces el poder junto con los medios de comunicación usan esta información para su beneficio.
ResponderEliminarAdemás vivimos influenciados por otros factores, como la educación, nuestros padres y familiares…, quizás si hubiéramos nacido en otra población, en una familia distinta, nuestro punto de vista sobre determinadas cosas cambiaría.
En principio la democracia es buena, todos somos iguales ante la ley, todos tenemos derecho a votar y a expresar nuestra opinión, pero la democracia debe tener un cierto control, por eso la importancia de las leyes. Nadie debería incumplir las leyes, porque son las que nos hacen iguales a todos.
Parece que cada uno queremos centrarnos solo en nosotros mismos, sin mirar más allá, no sólo son importantes nuestros intereses particulares. Formamos parte de algo mucho más amplio y tenemos que mirar por todos. La mayoría no puede absorber a la minoría y hacerla desaparecer, así como la minoría no puede imponerse a la mayoría.
Ha surgido un problema social grave que está ocultando otros muchos problemas a los que no se les da importancia. Hace enfrentarse a personas de la misma familia, vecinos, amigos, comunidades…
Cuando la realidad nos pone en nuestro sitio…. Hay que trabajar, hay que estudiar, hay que comer, vestirnos….
En mi opinión, estoy de acuerdo con este artículo ya que hoy en día, los políticos, se apropian el término de democracia a su gusto, de tal manera que incumplen totalmente el término de democracia verdadero. El hombre tiene el derecho de votar cuando "se hace mayor, es decir, a los 18 años, pero muchos de ellos, a los 18 años, todavía no son suficientemente maduros como para decidir qué votar o a quién votar, por o que no tienen un espíritu crítico establecido. Normalmente, a los 18 años, los "mayores" se dejan llevar por lo que opinen los amigos o por lo que opinen las familias, por lo que se auto quitan el derecho a votar porque no tienen en cuenta sus propias críticas de lo que está bien o de lo que está mal. También hemos de tener en cuenta que constantemente somos manipulados por la sociedad, ya sea por los medios de comunicación, por la educación...
ResponderEliminarDesde mi punto de vista, la democracia es buena, pero cumpliendo su significado: que todos somos iguales y que todos tenemos la misma libertad, pero también opino que hoy en día no nos tratan de la misma manera a todos. En principio, las leyes marcan lo que está bien y lo que está mal, pero las leyes, están hechas mirando "el bien común", pero yo creo que realmente están hechas para los que las incumplen.
En definitiva, la mayoría nos centramos en nosotros mismos, por lo que esto conlleva a que solo veamos importantes nuestros intereses, es decir, que lo de los demás no nos importa. Debido a esto, ha surgido una fractura social de intereses importante, por lo que deberíamos de concienciarnos todos un poco y no ser tan avariciosos.
Personalmente, estoy de acuerdo con el contenido relatado en este texto, principalmente con dos ideas:
ResponderEliminarQue la palabra democracia no es comprendida actualmente con su significado real, y probablemente esto se deba a intereses personales o colectivos de algunas personas a las que le interesa que el pueblo crea que esta formando parte en la toma de decisiones y que realmente tiene el poder de influir en ellas cuando realmente el único poder que tenemos es el de elegir a la persona que decidirá por nosotros, y que en muchos casos estará o podría estarlo puesta ahí por personas con intereses favorables a cierta clase social con mayor influencia en la actualidad.
Y que el conflicto con Cataluña y "el derecho a decidir" ha sido usado por ambos bandos no solo como reclamo político o como campaña electoral, sino como una gran pantalla de humo que ha servido para taparnos los ojos a los ciudadanos con continuas noticias de este tema, mientras que probablemente tanto unos como otros han estado velando por sus propios interese, ya que esta "tapadera" podría haber sido utilizada perfectamente para que ciertas personas se llenaran los bolsillos con una menor probabilidad de que fueran vistos.
Y por ultimo decir que mientras al pueblo se nos pueda cegar con los sentimientos como el patriotismo, que es el mayo argumento de ambos bandos, ya que los argumentos reales no se pudieron sostener durante mucho tiempo, las personas "poderosas" en el ámbito actual, seguirán actuando libremente y con total impunidad hasta que las verdaderas persona poderosas que no somos otros que el conjunto de todos nosotros rechacemos esas tretas y manipulaciones, y defendamos nuestros verdaderos derechos como ciudadanos para que el sistema cambie, y el poder no se seguirá concentrando en algunos mientras el trabajo recae solamente sobre nosotros.
Miguel Montenegro Urrea
Estoy totalmente de acuerdo con el texto.
ResponderEliminarPrincipalmente por la idea de que la democracia no se sigue de tal forma como esta definida; por la cual pocos países la siguen de forma correcta. Esto se puede ver desde cerca como por ejemplo: España, es un país que lucha por la democracia teóricamente pero prácticamente no lo es, que esto ya lo hemos visto en el conflicto de Cataluña.
En la democracia se dice que a la hora de poner una ley, el gobierno la tiene que anunciar a la sociedad pero realmente eso no pasa así sino lo contrario.
La consecuencia de esto es el votar, porque muchas personas votan a la persona equivocada o votan porque una persona se lo ha dicho(normalmente pasa en los jóvenes que ya tienen la edad de votar) o simplemente por el aspecto de la persona.
¿votar sirve para algo? realmente, no sirve de mucho, porque normalmente todo político tiene la misma finalidad o beneficio una vez elegido.Los ciudadanos van a votar con la idea de que el "seleccionado" satisfacera o mejorara las condiciones en general de la sociedad pero cuando pasa el tiempo se fijan que realmente no esta pasando lo que ellos realmente creen.
Finalmente creo que este tipo de temas o debates no tienen ningún tipo de finalidad o conclusión fija ya que cada uno tiene una visión diferente.
Sanae Oulad Zahia
Estoy totalmente a favor de lo que argumente al autor de este texto.
ResponderEliminarPrincipalmente porque es verdad que en mundo hay pocas democracias, y España no es una de ellas. En concreto, porque prácticamente no cumplen ningunas de las reglas de la democracia. La primera regla, para mi una de las mas importantes, se la pasan por el forro, porque con el tema del independentismo catalán en ningún momento se han sentado los lideres políticos ha hablar del tema, directamente el gobierno español se ha negado a escuchar el porque de la independencia. La segunda regla también se vulnera, volviendo a poner de ejemplo la independencia de Cataluña, porque los lideres políticos catalanes aseguran que toda Cataluña se quiere independizar pero solo es mas de un 50% de la población catalana, no el 100%, así que no puedes obligar a esa otra parte a aceptar la independencia. Y la tercera regla en mi humilde opinión no se cumple en España, en este país no somos todos iguales ante la ley. Como por ejemplo: un político que todo el mundo sabe que es corrupto y no lo llevan a la cárcel, y luego haces un chiste sobre algo relacionado con la dictadura franquista y te llevan a prisión. Y hay mas ejemplos que pondría pero no me quiero alargar mucho mas.
Y de verdad creo que ningún o casi ninguno político conoce el significado de la palabra democracia. Porque la utilizan con significados contrarios.
Mario Drago